lunes, 11 de abril de 2016

La máquina del tiempo

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Hoy, no sé por qué, vienen a mi mente recuerdos dispersos, en la mañana mi primera infancia estuvo presente, para devolverme el aroma y el sabor de aquellos cereales que tomaba y que nunca más volví a ver, solo recordaba una lata que ponía Nestlé y la imagen de un niño, en esos momentos tendría poco más de tres años y estaba aprendiendo a leer (por mi cuenta como casi todo), pero para ello me servía desde la caja del detergente Fa, hasta la de cereales, suerte que aprendí pronto, porque en poco tiempo aquellas cajas desaparecieron y me hubiera quedado a medias.




Más tarde  recordé los helados en la Cremería    de la calle Obispo, que anduvieron rondando mis recuerdos, no he vuelto a probar un bocadito de helado como los de aquel lugar, y de aquí, pasé a la   luces  de neón de la calle Montes, era entonces tan pequeña que la ciudad me parecía inmensa, a veces íbamos a pasear por el parque de la Fraternidad, el Capitolio o cualquier otra parte, siempre al atardecer y regresábamos cuando la luna y el sol comenzaban a coquetear en su disputa por el espacio, entonces cuando arribamos a Egido y mis ojos se perdían en la interminable Calzada del Monte, donde el ajetreo de la gente y los coches mostraban una ciudad que para seguir viviendo encendía las luces de los comercios que cerraban y en aquella calle,  las tiendas, bodegas, farmacias, cines, se sucedían uno tras otro, el esplendor de las luces, hacía que mis ojos inocentes se llenarán de imágenes,  inventadas  para justificar tanta belleza.



Ya al final de la tarde, la humedad del malecón y el olor a salitre ,volvieron junto con el recuerdo de otra, la última que compartí con mi hermano Rolando, nos sentamos en el muro, cerca de la cabaña y desde allí escuchábamos las voces de los presos que gritaban desde las ventanas de sus celdas. Un día de recuerdos constantes, de nostalgias y de peguntas, mi hermano era hijo de mi padre, pero crecimos cerca y como hermanos, hasta que desapareció de nuestras vidas, se marchó a vivir con su madre y nunca más supimos de él, a veces me pregunto si como tantos otros cubanos se montó en una balsa a luchar contra el mar por una vida mejor, o si cuando éxodo del Mariel fue uno de los que partió, incluso, he llegado a preguntarme si lo enviarían a alguna misión en algún país africano del que no regresó y es que me cuesta creer, que entre las cosas perdidas en Cuba, el amor entre las familias tenga su lugar.



domingo, 10 de abril de 2016

La necesidad de acabar con el limbo de la legalidad económica.


En Cuba el  gobierno busca el modo de avanzar por una senda de progreso y para ello, pone todas sus fuerzas en el establecimiento de relaciones comerciales con otros países del mundo y aunque sus mayores esperanzas miran fijamente al Norte cercano y “peligroso”,  sus expectativas no desdeñan a inversores europeos, en principio menos “injerencias”, por tanto, menos “riesgos”, la realidad, es que para cualquier inversor extranjero, deben estar garantizadas un mínimo de medidas, encaminadas a conseguir el rendimiento del capital desembolsado, por lo que las autoridades en la isla, tendrían que mirar un poco más hacia dentro, analizar las condiciones económicas imperantes  e intentar asegurar un contexto tranquilizador, en el que los nuevos inversores tengan la certeza de que su dinero no caerá en saco roto, lo contrario, es un autoengaño del que nadie sale beneficiado.
Cuando Cuba tuvo que enfrentar la caída del campo socialista y ante las penurias que el mal llamado “período especial” impuso a nuestro pueblo, se pusieron en práctica algunas variantes de producción y servicio por cuenta propia, alternativas a las empresas estatales  y de las que se vieron beneficiados, artesanos, algunos oficios y el sector de la gastronomía, pero las cosas claras, en Cuba o se adopta un sistema económico mixto o nunca saldrá del bucle en que cayó al intentar “aliviar” la tan acusada crisis económica, que le produjo perder la “financiación” de la URSS y por otra parte, hacer hoy, ondear la bandera del socialismo es poco menos que inmoral, no es justo que al pueblo se le mantenga en condiciones de vida penosas, en defensa de el “socialismo y la igualdad social”, cuando el gobierno hace negocios con empresas extranjeras cuyos beneficios, al menos en un 45% se marchan del país, cosa que es normal, porque quien invierte su dinero en una empresa, no es un “alma caritativa” que va allí a darle de comer al cubano, es un empresario que invierte su capital para obtener una plus valía y sin esta no hay negocio, por tanto, lo más digno, justo y lógico es que de la misma manera el cubano pueda invertir, poner en marcha empresas y obtener beneficios por ello y al gobierno le correspondería administrar la sociedad de modo que haya equilibrio y justicia social, eso sería de verdad seguir el rumbo  de mejorar la vida del pueblo, todo lo contrario de los resultados a los que conduce el modelo actual a la sociedad cubana.
Para sanear nuestra sociedad es indispensable que esas formas de trabajo por cuenta propia que comenzaron con el “período especial” tengan un soporte legal, no se muevan en el límite entre la legalidad y la corrupción y se ajusten a un modelo que garantice, un mínimo de normas en la prestación de sus servicios, es necesario, que exista un abastecimiento mayorista garantizado, que el gobierno, además de poner a su disposición la venta de las materias primas necesarias para desarrollar su actividad y al mismo tiempo, que autorice a los productores de estas la venta de su producciones, por poner un ejemplo, al pescador que pueda vender a las paladares pescados y mariscos de sus capturas, de este modo se rompería la cadena de compra venta en el mercado negro y además, se garantiza que los productos que se comercien (en este caso) para el consumo humano, estén sometidos a controles sanitarios. La realidad es que con el sistema actual, las paladares en teoría no pueden vender marisco, pero en la realidad la cosa es muy diferente, por otra parte el turista que visite la isla siempre va a preferir este tipo de comida a la que pueda ofrecer cualquier otro restaurante por lujoso e incluso barato que sea, el turista prefiere la cercanía con la gente común y por otra parte tenemos que en la mentalidad de las autoridades está, no sólo tener el producto en exclusividad en sus restaurante, sino dedicar parte a la exportación, lo cierto es que haciendo las cuentas, lo que pueda sacar de beneficios por estos caminos o lo pierde  cuando alguien se lleva los camarones del combinado  pesquero o del hotel, o lo pierde cuando el turista no va a su restaurante, mientras que dándole a los que tienen pequeños negocios este servicio, sea por vía directa o por parte de los pescadores, la ganancia del estado estaría garantizada, en las ventas que hicieran, en los impuesto que cobrarían y hasta en el prestigio de la gastronomía cubana, tan importante como reclamo a los visitantes.
Para una economía como la de nuestra isla, la gallina de los huevos de oro es el turismo, pero hay que cuidarla y abrir las puertas del mercado interno es una de las formas de hacerlo, en la paladar la comida que ofrezcan ha de ser la mejor y el artesano que vende sandalias en la feria, también ha de saber que su producto debe tener la mejor calidad, el mejor diseño y un precio justo y el que se ofrezca como guía de turismo debe saber que ha de hacerlo con respeto y mostrarle lo mejor del lugar donde se encuentren, dejando claro desde el primer momento precios e itinerarios y el Estado regulando estas actividades ganaría desde el punto de vista económico y moral, porque lamentablemente, todas estas se realizan hoy en día sin una estructura legal beneficiosa para ambos, es decir el estado y el trabajador y en el caso de los guías normalmente desarrollan tal actividad al margen de la ley lo que en ocasiones da pie a situaciones amorales que en nada benefician el prestigio de nuestra isla.

Por todo esto, por el bien de los que se dedican a estas actividades, por el beneficio que pueden reportar para el país, por los ingresos que pueden aportar al estado y porque un día toda la plusvalía que se produzca en Cuba quede allí y enriquezca nuestra  isla, es necesario que el gobierno se quite de una vez la máscara del “socialismo” y adopte medidas que permitan un ordenamiento económico en favor del pueblo, que, de momento, sólo recibe migajas.

viernes, 8 de abril de 2016

Opinión de la periodista “revolucionaria” Norelys Morales Aguilera: ¿Ingenuidad o experiencia?


En el Post anterior hablaba de la “desconexión” de los cubanos con el mundo, cómo causa de conceptos rígidos y envejecidos que provoca su falta de objetividad al evaluar determinados hechos, de ello somos testigo, muy a menudo, los que navegamos y compartimos en las redes, por ello Yosuam Palacios y Lisett González, sin proponérselo (seguramente), en las “entrevistas” que todos vimos en Facebook opinando sobre el Discurso de Barack Obama fueron un claro reflejo de ello. No sólo porque, aunque con diferentes palabras el discurso haya sido el mismo, con la habitual carga de reproches y justificaciones respecto a las razones de unos y otros, sino porque su vocabulario, su imagen, esa apariencia de “jóvenes ancianos” no concuerdan ni con sus edades, ni con el entorno, ni con el resto de la sociedad cubana, simplemente el conjunto, en ambos casos, daba la sensación de dos aspirantes a actores en un casting para la representación de un monólogo, que por otra parte, los cubanos llevamos escuchando por más de medio siglo y justo su falta de credibilidad, propició  el interés y la crítica en las redes sociales, del que fueron objeto ambos.
En días atrás, escribí una entrada dedicada a Yander Zamora, el joven reportero gráfico cubano que tomó la foto más viral de la llegada del avión de Obama a La Habana, precisamente el hecho de que su foto fuera la más visionada, empujó al mismo a firmar su autoría, cuando en principio se negaba a ello, en dicha publicación me referí a la facilidad con que una foto o vídeo, en dependencia del interés que suscite su contenido, se convierte en viral; pero para mi sorpresa, hoy en el Blog ISLA MIA, perteneciente a la periodista cubana Norelys Morales Aguilera, bajo el título:
Miami intolerante, viralización inducida y lapidación mediática. (al margen del nuevo vocablo) publica un vídeo en el que se evidencia su desconocimiento de cómo se producen los movimientos en las redes sociales, negando la realidad, ambos vídeos se hicieron virales por su contenido, al mismo tiempo que asegura y argumenta la “manipulación” desde Miami para hacerlos virales.
Es evidente que en nuestro país, ni incluso entre los profesionales de la información, están acostumbrados a la libertad e inmediatez del mundo virtual, en el que nadie comparte nada por obligación, dice algo por quedar bien o contentar a alguien u oculta contenido porque haya recibido una orden, en este mundo en que todo va a una velocidad de vértigo y en el que muchas veces, las noticias se nos escapan por su rapidez, las decisiones suelen ser inmediatas y personales, no creo que nadie intencionadamente,   pueda generar un fenómeno viral, es más, tampoco creo que nadie disponga de los recursos técnicos necesarios para ello, sobre todo, porque quienes los tienen, están enfrascados en cosas de mayor relevancia e importancia que ridiculizar a quienes por si mismos ya lo han conseguido. Aunque, ¡cuidado! Puede que en Cuba (e incluso fuera), haya cientos, miles de agentes de la Seguridad del Estado frente a un ordenador, buscando a la desesperada en las redes todo lo que se refiera a Cuba y una vez conseguido, encontrar los atajos necesarios para atacar todo lo que represente “un peligro”.
Sé que hay en estas afirmaciones “un toque de locura”, pero si existe en el mundo, un lugar, donde constantemente se intenta distorsionar la realidad, lamentablemente se llama Cuba.

martes, 5 de abril de 2016

¿Cuba para los cubanos?

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Después de unos días de ausencia, al regreso y pensando en que publicar en el Blog, he leído diversas publicaciones y al final, tomo conciencia de que mi primer pensamiento  al respecto, aún cuando han pasado días, está vigente y es que las sociedades en todos los países del mundo evolucionan día a día y en su evolución, se producen cambios importantes en su gente y su comportamiento; pero en el caso de nuestra isla, al parecer, por el desconocimiento de cómo se mueve el mundo, estos cambios no se propician, incluso pienso que a nivel de personas que forman parte del gobierno y en teoría deben estar conectados con el mundo, tampoco hay una visión real de lo que sucede en otras latitudes, desde luego, existe la posibilidad de que en realidad, los actos que denotan por su parte desconocimiento del mundo, sean premeditados,en pos su conveniencia.
Las primeras navidades que viví en España se convirtieron en una constante evocación de mi primera infancia y los recuerdos, que milagrosamente, mi mente consiguió conservar de fechas tan señaladas, ya que era yo muy pequeña cuando en Cuba, la celebración de las navidades desapareció del calendario de fiestas familiares, pero en mi nueva vida entre todas, hubo una que me produjo sorpresa y gran emotividad, ya que en allí nunca existió, La cabalgata de los Reyes Magos. Para mí el día cinco de enero por la noche, el espectáculo de las calles llenas de gente, cómo sólo sucedía Cuba en fecha de carnavales, las carrozas que traían a sus majestades Melchor, Gaspar y Baltasar, los pajes, las bandas de música, en definitiva, la magia de ese momento, la alegría de los niños y su “lucha” por hacerse con los caramelos que desde las carrozas los Reyes Magos iban tirando a su paso, fue una vivencia nueva, máxime disfrutarla con mi primera nieta. Puedo asegurar y hasta jurar que esta fiesta es lo que más impactó el comienzo de mi nueva vida. Eran los años en que los países de Europa intentaban influir en Cuba y propiciar cambios en su sociedad y en medio de ese idilio,  la embajada de España en La Habana, no tuvo mejor idea que importar la tradición a las calles de nuestra capital y llevar a los niños cubanos la magia de los reyes magos; pero las autoridades de la isla o bien por desconocimiento, o bien porque la apertura del pueblo a la influencia del exterior “puede ser peligrosa” se sublevaron contra tal iniciativa, llegando al extremo de acusar a la embajada española de pretender humillar” a nuestros niños lanzándole caramelos al suelo para que los recogiesen.
Lamentablemente para nuestra gente nada ha cambiado, la aceptación que tuvo la visita de Obama a La Habana, por parte de nuestro pueblo, ha vuelto a despertar miedos, lo que para Cuba debió ser motivo de satisfacción, como un paso para la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, se ha tomado como un intento de su presidente de “penetrar al pueblo de Cuba”, por mi educación y por mis convicciones, todo cuanto sea Made in USA, me pone a la defensiva, pero si soy objetiva he de reconocer que el carisma y la simpatía de Barack Obama son parte de su personalidad y para con Cuba ha demostrado tener muy  buenas intenciones, incluso enfrentándose a los más rancio del anticastrismo latente en los Estados Unidos, por eso cuando me vi frente al Twist que encabeza esta publicación no pude menos que desconcertarme, es incomprensible que los cubanos teman al carisma de Obama y lo griten al mundo acompañando su protesta con la imagen de un fotocool, en el que una de las grandes cadenas hoteleras europea que opera en Cuba realiza una rueda de prensa.
Sería mucho más provechoso para los cubanos desconfiar de los contratos que el gobierno espera ansioso con “grandes inversores extranjeros”, sean o no norteamericanos, sin antes poner la economía del país en manos del pueblo en forma de pequeñas y medianas empresas, no sea que un día se despierten con un país que dependa económicamente de capital extranjero, mientras su gente, continúa dejándose la piel y hasta la moral en busca del pan de cada día.


miércoles, 30 de marzo de 2016

El silencio de los corderos


En el mundo de hoy, gracias a las nuevas tecnologías, cualquier creador puede pasar del anonimato, a verse convertido en un fenómeno viral, sobre todo el en campo de la comunicación audiovisual y con mayores posibilidades si el tema de su publicación es actualidad, gracias a internet, nombres que hace algunos años hubieran tenido grandes dificultades para hacerse un hueco en el mundo de las comunicaciones, teniendo frente a sí obstáculos geográficos, burocráticos o la cuota de poder de medios de comunicación consolidados históricamente, hoy tienen la posibilidad de competir en igualdad de condiciones, así nadie se cuestiona por qué, la foto del niño sirio Aylan, ahogado frente a las costas de Turquía, se convirtió en símbolo de la tragedia de los refugiados que buscan amparo a las puertas de Europa, lo que sí es difícil comprender son,  las motivaciones por las que el autor de la imagen o vídeo de mayor relevancia en un momento determinado, incluso de importancia histórica, evada firmar dicho trabajo, porque aunque todo creador en principio se dedica a ello por vocación y con amor, cuando su obra recibe el crédito internacional, difícilmente no se rinda ante la perspectiva de un reconocimiento que enriquecerá su trayectoria artística.
Durante 57 años en Cuba, hemos crecido tres generaciones acostumbrados a mantenernos dentro de las normas y leyes establecidas por el gobierno, pero sobre todo a callar, de este modo, hasta la más insignificante expresión de contradicción con las autoridades, el cubano antes de abrir la boca mira a su alrededor. Hoy, algunos representantes de las nuevas generaciones de cubanos, poco a poco y después de los cambios hechos por Raúl Castro se han atrevido a hablar cuestionando el funcionamiento de algunas instituciones, pero pocos ejemplos encontramos, el callar, el  no cuestionar, el evitar hacerse visible como alguien que piensa distinto, a veces se nos antoja como algo incorporado en nuestro ADN, porque los cubanos no sólo callamos dentro de la isla, incluso fuera, nos cuesta expresar nuestras posiciones respecto a su política, este post será la entrada número 39 en esta publicación y en ninguna de estas ha habido una sola crítica a mis palabras, ni a favor, ni en contra, me niego a creer que entre los miles de lectores que han pasado por sus páginas no haya quienes estén en desacuerdo ya sea de forma total o parcial con mis opiniones o perspectivas de futuro y cómo soy optimista, tampoco creo que no haya quienes no aprueben aunque sea una de estas; pero no, el cubano “no se moja”, el temor al precio que puedan tener sus palabras es muy superior al impulso para defender sus ideas.

Por estas mismas razones, el fotógrafo cubano que consiguió
la instantánea que más se ha visionado en las redes, sobre la llegada de Barack Obama a la isla, no quiso firmar dicha foto y mantener su anonimato, no porque estuviera haciendo nada ilegal, hacía su trabajo, pero su condición de fotógrafo del diario oficial cubano Granma (aunque económicamente no cubra sus necesidades) y por otro lado (aunque no esté regulado oficialmente en Cuba), el no ofrecer información a otras agencias internacionales de prensa, pudieron motivar tal actuación,  pero la actualidad pudo más, el empuje, el movimiento que caracterizan la información en el mundo de hoy, condujeron a Yander Zamora a mostrarnos el rostro del fotógrafo cubano, que supo concentrar el significado del domingo 21 de mayo de 2016 en una imagen.

domingo, 27 de marzo de 2016

Cuba y el “Diversionismo ideológico”

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Recordando esta frase tomo conciencia y veo que después de tantos años fuera de Cuba me resulta caduca, entonces me pregunto si para la gente que ha permanecido viviendo allí aún es actual, y sigue formando parte del lenguaje político y académico, e incluso que no pocos la “sufran”, creo que mis pensamientos han estado bajo la influencia de la visita del presidente americano primero y el concierto de los Rolling Stones después, porque junto a esta, no cesan las evocaciones a mi época de estudiante en la Escuela en el Campo (que no al campo), en plena adolescencia y en la que una compañera del mismo curso tenía una radio a pilas, aquellas radios soviéticas en las que podíamos escuchar emisoras en FM y que generosamente Rosa compartía con el resto, recuerdo que mientras  en la noche todos se reunían en las áreas recreativas, las más allegadas a Rosa, nos turnábamos para escuchar música en inglés a escondidas, resguardadas en nuestras literas por los mosquiteros, con la radio pegada al oído y entre pitidos e interferencias, “disfrutar” de lo que buenamente llamábamos música, aquello que alcanzábamos a escuchar rock, blues, jazz, hasta que la profesora de guardia en su ronda, se acercaba y apagábamos la radio a toda velocidad, porque en el caso de ser sorprendidas, se nos acusaba de diversionismo ideológico, lo que implicaba castigos que podían ir desde una amonestación o un castigo, hasta  incluso la expulsión de la escuela en caso de ser reincidente, aunque la gravedad de la sanción solía ser directamente proporcional al nivel de ignorancia de quien nos sorprendiera.
Me cuesta pensar, que después de más de cuarenta años, en Cuba se use la misma terminología y más aún que actualmente se sigan categorizando a los cubanos en función de su nivel de compromiso con la “Revolución”, aunque soy consciente que pensar lo contrario, es sólo fruto de la distancia física y mental y de la posibilidad que nos da esa distancia para ver la vida desde una óptica evolutiva, tan es así, que no me resulta nada fácil entender las motivaciones del gobierno cubano para no trabajar sobre lo corrompido, porque esto difícilmente sea invisible para ellos y deben ser conscientes que de aquella Revolución que llegó a las calles de Cuba el 1º de enero de 1959 y de la posterior República Socialista de Cuba proclamada el 16 de abril de 1961, poco queda en el ideario colectivo de los cubanos, cómo atrás han ido quedando los sueños de todo un pueblo por una “vida mejor, en un mundo mejor”, si ello depende de mantener el “socialismo”.
En el siglo XX, en el mundo se produjeron cambios que han llevado a las clases trabajadoras a conseguir avances y han permitido elevar el nivel de justicia social en muchos de los países del mundo, incluidos los latinoamericanos, el capitalismo en sí mismo ha ido evolucionando, el mundo capitalista sabe que sólo con una clase obrera satisfecha el mundo avanza, y aunque intenten exprimir al máximo, saben que los obreros tienen en sus manos  la economía mundial y mientras en el mundo los trabajadores y los pueblos han ido ganando derechos, en Cuba los han ido perdiendo.

Lo más urgente para nuestra tierra, es que sus gobernantes tomen conciencia de que el único camino para su subsistencia es adaptarse a los nuevos tiempos aprendiendo de sus propios errores, no se trata de borrar 57 años de sacrificio de todo un pueblo, se trata de poner en marcha su economía garantizando la estabilidad, reconstruyendo no sólo cuantos destrozos físicos han producido estos años, sino los morales, los éticos, incluso las raíces más autóctonas perdidas ya por más de una generación, basta preguntarle a un cubano de 45 años hacia abajo cuáles son los platos típicos de su región y veremos cómo todo queda reducido al arroz congris, los tostones, la ropa vieja y algunos platos más que a diez no llegan y que no son ni de Baracoa, ni de Pinar del Río, simplemente de Cuba. Y para reconstruir todo esto, igual que se ha reconocido que hablar con un presidente Norteamericano o asistir a un concierto de una banda de rock, no es motivo para estigmatizar la ideología de un pueblo, permitir que el cubano trabaje y si es capaz de hacerlo por su cuenta (mejor), tampoco es motivo para que ese hombre o mujer transforme su ideología, que el cubano opine y participe en el destino de su pueblo, que pueda elegir entre los que considere más capacitados y justos para bajo su guía avanzar cómo país y muchas otras libertades de las que hoy disfrutan la mayoría de los países del mundo, no tiene por qué debilitar la unidad de nuestra gente, la fortalecería en torno al concepto de nación y al amor patrio. Hoy, el concepto “diversionismo ideológico” tal y como lo definió Raúl Castro en el año 1972 no responde a la realidad cubana, porque la totalidad del pueblo cubano no es socialista, ni incluso, muchos que militan en el Partido Comunista, más cómo una vía de tapar sus vergüenzas que por convicción, borrar conceptos envejecidos y obsoletos son el mejor camino para que todo nuestro pueblo, a pesar de su diversidad, pueda avanzar y encontrar el camino de la recuperación.

viernes, 25 de marzo de 2016

¿Por qué no hay presos políticos en Cuba?


Corrían los años 60 y mis pensamientos eran infantiles, por lo que no sabía discernir entre ciertas cosas que sucedían en mi entorno, mi abuela paterna andaba muy nerviosa porque mi primo había desparecido, después de unos días sin tener noticias, no sé cómo se supo que estaba detenido ¿Qué había hecho mi primo tan bueno y cariñoso? Me preguntaba y a cuantos tenía a mi lado, hasta que un día me explicaron que había intentado marcharse ilegalmente de Cuba,  por lo que lo  habían encarcelado, más tarde vino el juicio, como siempre andaba rondando por allí escuché que le habían condenado (no recuerdo a cuantos años) y que a partir de ese momento era un preso político, aunque mis seis o siete años no me permitían entender el significado de aquellas palabras,  tuve mucho tiempo para aprenderlo, porque mi primo resultó ser un hombre rebelde que no desaprovechaba oportunidad para arremeter contra el gobierno y gritar a los cuatro vientos, que prefería mil veces estar en Estados Unidos esclavo de los yanquis, que vivir aquella dictadura.
Aunque muchas veces acompañé a mi tía a la cárcel, de lo que a menudo recuerdo cuando nos sentábamos en un gran salón, con unas mesas largas llenas de gente, a la espera de escuchar su nombre Eliseo Juliá y verle aparecer por una ancha puerta, después que abrieran una reja, con su enorme sonrisa y los brazos abiertos para cubrirnos de abrazos y de besos, yo iba creciendo y de cada vez me sentía más identificada con la sociedad en que vivía y en la misma medida iba adquiriendo un mayor  nivel de compromiso con la Revolución, cosa que por otro lado, él no  cesaba de echarme en cara en cada uno de nuestros encuentros. Cuando me hice mayor y dejé mi pequeño pueblo, para irme a estudiar a la capital de la provincia, siendo ya toda una joven, mi primo aún estaba en la cárcel, yo por ese entonces ya no iba a verle y militaba en la Unión de Jóvenes Comunistas, creía en el Socialismo, cómo único camino de acabar con las injusticias en el mundo y de hacerlo mejor, por lo que estaba segura de que nuestro país estaba en la ruta correcta y achacaba que este llevara más de quince años encarcelado a una mala conducta de su parte. Cuando en el año 1980 se produjeron los hechos que propiciaron la salida de los presos políticos de Cuba, mi primo formó parte del grupo que partió rumbo a Estados Unidos, nunca más he sabido de él, a pesar de que era casi un hermano para mí, al poco tiempo recibí una carta suya a la que respondí, pero no hubo ninguna más. Fueron muchos años intentándonos convencer mutuamente de estar equivocados, con respeto y con cariño de verdad, pero con posiciones políticas muy distantes, nunca entendí como un chico, hijo de un carbonero, sin estudios y sin un pasado político pudo convertirse en lo que entonces llamaba un contrarrevolucionario, sólo y únicamente porque un día decidió con un grupo de amigos subirse a una balsa para buscar un futuro diferente, hoy entiendo que la cárcel, el encierro y vaya usted a saber qué cosas vividas en ese ambiente influyeron en sus motivaciones.
Han pasados 36 años de su partida muy a menudo pienso en alguien, con quien  además de tener lazos filiales y un inmenso cariño muchas veces contradije e intenté convencerlo de su error y que  de haberse quedado en Cuba, e intentar su “aventura” unos años después, jamás hubiera sido considerado un preso político, porque el gobierno de la isla hizo cambios en la Constitución y el Código Penal, es decir, que lo que en los años 60 era un delito contra la seguridad del estado se convirtió en un delito común. Hoy en Cuba hay vigente un Código Penal tan estricto y pensado para enjuiciar todo aquello que represente una manifestación de oposición o descontento con el estado y sus órganos de control como un delito común, por lo que difícilmente se podrá encontrar en el país un solo preso político, porque entre los tantos que hayan resultado enjuiciados por manifestarse, expresar su contradicción con el gobierno o enfrentarse a la policía, encontraremos presos condenados por desacato a la autoridad, desorden o escándalo en la vía pública, antisociales o cualquier otra figura jurídica creada y pensada para burlar la convención de los derechos humanos y cuantas  organizaciones internacionales les hagan reclamaciones al respecto, lo que una vez más demuestra la in-conexión del Estado Cubano con la realidad, porque semejantes formas, al único camino que realmente le conducen es al desprestigio.


No es serio este cementerio (J.M.Cano)



Colgado del cielo
por doce cipreses        
doce apóstoles de verde
velan doce meses
a la tapia en ruinas
que lo delimita
le han quitado algunas piedras
para hacer la ermita
tiene mi cementerio una fosa común
donde estamos los héroes de cuba
los domingos los negros no dejan dormir
pues les da por cantar misa luba
Estribillo
Y los muertos aquí lo pasamos muy bien
entre flores de colores
y los viernes y tal
si en la fosa no hay plan
nos vestimos y salimos
Para dar una vuelta
sin pasar de la puerta eso si
que los muertos aquí
es donde tienen que estar
y el cielo por mi
se puede esperar
Este cementerio
no es cualquiera cosa
pues las lapidas del fondo
son de mármol rosa
y aunque hay buenas tumbas
están mejor los nichos
porque cuestan más baratos
y no hay casi bichos
El panteón familiar
de los duques medina y luengo
que, aunque el juicio final
nos trate por igual
aquí hay gente de rancio abolengo

Seguramente cómo leí en una ocasión, cuando José María cano escribió esta canción lo hizo con la intención de abordar de una forma tragicómica lo efímero de la vida terrenal y sus banalidades. Llegó a mi vida de forma tardía, en la Cuba de los 80, casi nunca la música que nos llegaba desde fuera de nuestras fronteras era el último hit, por lo que este tema llegó a mi vida a principios del 94, es decir casi diez años después de salir el disco de Mecano, desde el primer momento en que lo escuché no pude evitar asociar su letra  con la realidad de Cuba y es que, o yo tengo mucha imaginación, o no hay una metáfora más acertada para describir la realidad cubana, desde los 12 combatientes que quedaron reunidos después del desembarco del Granma,vestidos de verde por supuesto, pasando por el encierro de los cubanos en las imaginarias fronteras de una isla cayéndose a pedazos, pero eso sí, con buen humor, aunque de allí no se pudiera sacar la nariz, hasta llegar a las lápidas de mármol rosa,  sugerentes (al menos para mí) de las buenas intenciones que innegablemente condujeron a la Revolución, para terminar con las evidentes diferencias que, de algún modo, siempre ha habido en Cuba entre la vida de los dirigentes y la del pueblo. Tal vez José María Cano no se tomaría a broma mi interpretación tan personal, incluso le molestaría e imagino que mucho menos el Comandante en Jefe, aunque gracias al él ahora escribo esta entrada.
Entre mis lecturas de la mañana encontré un blog en el que se analizaba el artículo escrito por el respetable Gabriel García Márquez, El Fidel Castro que yo conozco, que desde luego no me dejó indiferente, sobre todo dos párrafos en los que relata:

“…José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos…”
“…Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante…”

Leer tales afirmaciones acerca de Fidel Castro, de inmediato condujeron mis pensamientos a la canción de Mecano y aunque García Márquez estaba abducido (como casi todos) por la inteligencia de Fidel, creo que justamente uno de los mayores errores de Fidel ha sido ejercer el control de las masas y a través de estas de los individuos, porque la forma en que la sociedad cubana está estructurada, si una cosa facilita, dada la cantidad de organizaciones creadas Comité de Defensa de la Revolución, Federación de Mujeres Cubanas, Central de Trabajadores de Cuba, Federación de Estudiantes de la Enseñanza Medias y cientos de ejemplos más que se pueden nombrar, han servido durante años como medio de control sobre los habitantes de Cuba, desde la puerta de su casa, hasta en su actividad diaria y ¿por qué pienso que es su mayor error? Es muy sencillo todo ese control en lugar de evitar “desviaciones” en el seno de la sociedad no han sido más que un medio de distracción de la atención mientras el pueblo fue perdiendo terreno en sus libertades en la misma medida que perdía valores.
En cuanto a su afán de victoria y su obsesión para conseguir sus objetivos esto es indudable, gracias a esa obsesión, no rectificó a tiempo en modelo de país que estaba “construyendo”, ni aun cuando el efecto dominó condujo uno a uno a los países Socialistas europeos a la caída del sistema, Fidel Castro fue capaz de rectificar ni un milímetro y continuo en sus trece. Ni por un momento dudo de las intenciones con las que este hombre inició la lucha contra la tenaz dictadura de Batista, pero hubo uno en el camino, en el que su brillante inteligencia perdió el Norte y se apagó su luz oscureciendo la de todo un pueblo.



miércoles, 23 de marzo de 2016

¿Y qué queremos para cuba? II



Ayer hablaba sobre las cosas que quiero para Cuba y que al mismo tiempo considero imprescindibles para que se pueda producir una transición entre lo que hoy es y aquello a lo que muchos aspiramos llegar, en uno de los mensajes intercambiados en una red social a mi pregunta ¿y tú qué quieres para Cuba? Obtuve la siguiente respuesta:
“Para Cuba quiero un país con bajos impuestos, no más del 20%, impuesto aduanales de no más del 3% para cualquier producto, estado pequeño y eficiente, empresas en manos en privados, libre entrada y salida con el carnet de identidad, educación privada y solo pública hasta el 9no grado con financiamiento o becas para quien lo gana.” (Copiado y pegado sin editar)
Dicho así muchos firmarían en este mismo instante ¿pero podemos pensar que un país económicamente en ruinas puede transformar su funcionamiento de una manera tan simple? Partir de estas premisas es tan utópico como la “construcción del Comunismo”, para que un pueblo que vive de espaldas al mundo, incorpore una nueva forma de vida con normalidad necesita preparación. En cuba, la gente no tiene trabajo y si lo tienen (pocos), los salarios no les permiten vivir con las necesidades básicas cubiertas, ni se me ocurre de antemano cuantificar los impuestos, porque creo que estos (no soy economista) deben fijarse en función de las personas y empresas en posición de poderlos pagar, por ello lo primero que quiero es que en Cuba se creen las condiciones económicas que permitan recaudar impuestos, para ello es fundamental que los cubanos puedan tener ingresos y para esto  es necesario que puedan tener empresas, que por una parte crearán empleos y por otra riqueza, porque cuando una empresa paga sus impuestos,  ese dinero va a las arcas del estado y crea las bases para que este pueda financiar las necesidades de la sociedad y el país que estén bajo su competencia. Y la condición “socialista” de Cuba no es pretexto, tal y cómo está el país y la situación financiera de las familias, el gobierno que acumula tantas empresas improductivas, puede ponerlas en manos de quienes según él son sus verdaderos dueños, los cubanos y que la gestionen en régimen de cooperativas, lo que no estaría reñido ni con que los que tengan recursos puedan montar la suya por separado, ni con la negociación con grandes inversores extranjeros, esto lo único que haría sería garantizar que los cubanos que hoy no tienen nada puedan participar en el proceso de aceleración y desarrollo de la economía.

Por otra parte, es de vital importancia que en Cuba se produzcan cambios, pero de ningún modo que esos cambios arrebaten al pueblo lo poco de justicia social que por intereses del gobierno han permanecido inalterables, por tanto, para mí, La Sanidad y la Educación con carácter universal son innegociables, el mantener estas coberturas de seguridad social es demostrar a nuestro pueblo que el objetivo es avanzar, abrirse a nuevas perspectivas y no retroceder, porque ese 70% de cubanos que no ha conocido otra cosa y que económicamente no está preparado para asumir otras formas de percibir estos beneficios, imponerle una “democracia” al estilo de otros países latinoamericanos o de los mismos Estados Unidos, en los que si  te enfermas y tienes con que pagar te curas y si no ya Dios dirá, sería además de injusto, una forma de retroceso, creo que producir cambios en Cuba ha de ser sinónimo de mejorar la vida del pueblo y no de arrebatar los pocos logros que han conservado. Aclaro que no estoy en contra de que la Educación y la Salud se extiendan al sector privado, para quienes puedan y quieran pagarla, porque en definitiva esto también serían impuestos y desde luego progreso.
Cuba es un territorio “virgen” en lo que respecta a ordenamiento político y social, porque las viejas estructuras “socialistas” le han conducido a un callejón sin salida, lo cubanos necesitan experimentar las sensación de libertad y para ello una de las premisas básicas es la Libertad de Expresión, tres palabras que encierran un mundo de posibilidades que los cubanos desconocen, incluso los que vivimos fuera, durante años nos hemos autocensurado, amordazado y aún hoy es evidente la poca participación de los cubanos en el debate, da igual en qué lugar de la discusión se posicionen, lo importante es que haya debate, es evidente que esto costará, pero cuando el cubano experimente la sensación de decir lo que piensa con la certeza de que sus palabras servirán para construir y se sienta respetado por ello, el gobierno tendrá  garantías de progreso, de ser posible esto en Cuba, en la actualidad seguramente la corrupción no sería uno de los principales problemas del funcionamiento económico y social en el país.
Y para terminar, en nuestro país es indispensable que los Poderes del Estado funcionen por separado, salir del absolutismo es una de las premisas más importantes para conseguir una senda de progreso, para que se respete la dignidad de la gente, para que el político solo sea eso y el militar no pueda inmiscuirse en política, es indispensable para que lo cubanos tengan derecho a juicios justos y con garantías, en definitiva para avanzar, y nos toca a los cubanos, cuando se hable de democracia, mirar hacia el lado que esté más cercano a la libertad, pero basado en el respeto y la justicia social, porque si de verdad queremos que nuestro país salga de la ruta del retroceso seamos egoístas e intentemos buscar el mejor camino para alcanzar nuevas metas sin renunciar a lo ya conseguido. Rentabilicemos la mayor ventaja que nos ofrece el estado actual, poder decidir y elegir el mejor camino. Para mi tierra quiero muchas otras cosas, pero de esas ya iremos hablando.


martes, 22 de marzo de 2016

¿Y qué queremos para Cuba?


En estos días todos están pendientes de la visita de Barack Obama a La Habana, dentro de la isla lo cubanos viviendo en la burbuja, el sueño, de que con esta se terminarán de un plumazo sus problemas o al menos que conduzca a la liquidación del bloqueo económico, ante lo cual ven la solución de todos sus males. Por otra parte en Estados Unidos, rivalizan por una parte, los que condenan la visita o la consideran una traición, porque desde su posición, al régimen de Cuba ni agua, sin el menor atisbo de solidaridad y humanidad con el pueblo, que no es el gobierno y para cerrar el círculo  encontramos la gran masa de cubanos que se marcharon sin dejar atrás propiedades, negocios o privilegios y que ven con buenos ojos todo cuanto represente una mejora para lo único valioso que les quedó en Cuba, los familiares que dejaron tras de sí.
Mientras los debates se centran en estos acontecimientos, se alzan incontables voces que gritan ¡Quiero en Cuba democracia ya! ¿A qué precio? Es mi primera reacción e inmediatamente pienso ¿Qué pasaría en Cuba si mañana Raúl Castro decidiera convocar unas elecciones libres? ¿Conduciría esto directamente a la democracia? La certeza no la puedo tener, lo que pasaría en ese hipotético caso no puedo imaginarlo, lo que si tengo claro es lo que yo quiero para Cuba.
-          Quiero que en Cuba haya elecciones libres y justas, pero modestamente pienso que antes de llegar ese momento Cuba debe dotarse de cultura política, que no tiene, a no ser que aspiremos a elegir entre el gobierno y los que se oponen, así de simple, sin garantías de nada, porque quien nada ofrece, ningún compromiso adquiere. Por tanto, opino que lo primero es que los cubanos que piensen distinto se puedan agrupar y discutir sus ideas, pero para ello quiero algo más.
-          Que el gobierno de Cuba ofrezca al pueblo libertades y derechos civiles, es decir el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la privacidad, el derecho a que su hogar no sea sometido a un allanamiento injustificado, el derecho a un juicio justo en un tribunal, el derecho al matrimonio (que incluya el igualitario), el derecho al voto, la libertad económica y la libertad de asociación que sería la que permitiría que se formasen nuevos partidos políticos y puedan estructurar sus filas y crear sus proyectos para el país, es decir,  lo que luego el pueblo tendría que elegir, pero debemos ser conscientes que con la constitución vigente en Cuba, en cuestión de poco tiempo no se pueden garantizar estas premisas y no creo que llevar un país a un estado de colapso y anarquía sea el camino para conducirlo a libertades democráticas.
-          Quiero en Cuba un gobierno cuya principal función sea defender el interés nacional, pero tomando como base que ese interés debe estar enfocado a satisfacer los intereses individuales de todos sus ciudadanos, y que el estado para ello, en lugar de ser un instrumento de dominación se erija en guardián del interés general. Mientras en un país haya un ciudadano que piense que el estado (que no el gobierno), no le representa, es que este no mira por el interés general, cosa que no sucede cuando el gobierno es sólo una representación del pueblo al frente del estado, se puede estar a favor o en contra, pero siempre será de las personas y nunca de la institución.
-          Quiero un gobierno que favorezca los mecanismos para que mi pueblo tenga la posibilidad de disfrutar de una amplia participación políticacon independencia de la ideología que defienda cada cual y que a la vez, permita la adquisición de cultura política, porque ya hay más de dos generaciones de cubanos que representan aproximadamente un 70% de la población que carecen de cultura política, porque de esto sólo saben lo que les han querido contar, según quien se lo haya contado en las voces de dos bandos.
Entre otras, estas son las cosas que quiero para Cuba y para terminar les dejo una copia de uno de los mensajes que he intercambiado con un cubano joven en una red social, toda una muestra de la cultura política de las nuevas generaciones de cubanos.

ESTE MENAJE HA SIDO CORTADO Y PEGADO DE UNA CONVERSACIÓN SIN CAMBIAR NI UNA COMA.

“yo soy anarco capitalista
la social democracia por muy linda que la vendan la veo como el paso anterior a la ruina que sigue. deriva siempre en guerra, fascismo, nazismo o comunismo
De hecho Batista era un social demócrata, desde 1940 junto a los comunistas nos metieron el puñal en la constitución de 1940 (puramente social demócrata esa constitución ... casi rayando en el comunismo)
Art. 62. A trabajos igual en idénticas condiciones, corresponderá siempre igual salario, cualesquiera que sean las personas que lo realicen
Ese articulo donde lo clasificas? Capitalista, Anarco, Socialista, Social Democracia, Comunismo ???
Como clasificas ese articulo.
fijate q no habla de la "persona" o sea elimina el talento de la persona, independiente del individuo
esta bien que basado en eso yo tenga que pagarle lo mismo a un tipo que produce el doble que otro? ...
je!! es q la const espaniola es socialista ... y de ahi viene el socialismo ... de Alemania
mira ese articulo es de la constitución de 1940
producido por BATISTA
eso es SOCIALISMO

Que tengan un buen final del día y mañana entraremos en detalles respecto a las cosas que quiero para Cuba.